Hoy es el Día Nacional de Concienciación sobre los Perros Perdidos, un recordatorio de que perder a un perro es más habitual de lo que la mayoría cree.

Según la American Humane Society, cada año desaparecen diez millones de mascotas en Estados Unidos, y muchas nunca vuelven a casa.
Fi nació de la convicción de que los perros merecen la misma calidad en tecnología de salud y seguridad que los mejores wearables para humanos, y el Modo Perro Perdido es una de las expresiones más potentes de esa idea. En el momento en que lo activas, Fi pasa a un modo de localización GPS de alta frecuencia: hace ping con más frecuencia, actualiza más rápido y conserva batería para que la búsqueda pueda continuar todo el tiempo que haga falta.
Pero encontrar a un perro perdido no es solo un problema de tecnología. Es un problema de personas. Cuantos más ojos haya sobre el terreno, mejores serán las probabilidades.
Por eso creamos Search Party+. Cuando un miembro de Fi marca a su perro como perdido y activa la opción «Avisar a los miembros de Fi cercanos», todos los usuarios de Fi de la zona reciben una notificación push con la foto del perro, su nombre y su ubicación GPS en tiempo real, al instante en los teléfonos cercanos. Con un solo interruptor, tu vecindario se convierte en un equipo de búsqueda.
Las primeras 48 horas después de que un perro desaparece son las más críticas. Search Party+ se creó precisamente para esa franja de tiempo.
Solo este año, Fi ha ayudado a que más de 67.889 perros perdidos vuelvan a casa. Estas son algunas de sus historias.
El perro de acogida hallado congelado en el Bronx: Ben, un perro adoptado de Paws Crossed Animal Rescue Inc, desapareció en Nueva York en pleno invierno. Su dueño activó el Modo Perro Perdido en su collar Fi y empezó a seguirle el rastro por la ciudad, manzana a manzana, hora a hora. Cuando la señal por fin dejó de moverse, llevó a los rescatistas hasta Ben, acurrucado en el frío, apenas moviéndose. Tenía hipotermia. Pero lo encontraron, y sobrevivió.

El perro que se escapó después de una cirugía: Hutch, un perro adoptado de Dog Squad Rescue, acababa de volver a casa tras una cirugía cuando se escabulló. Todavía recuperándose, todavía desorientado… y desaparecido. Su familia usó Fi para seguir sus movimientos en tiempo real, siguiendo la señal hasta llegar hasta él. El collar no solo les ayudó a encontrar a Hutch. Puede que le salvara la vida.
Dos perros. 243 acres (98 hectáreas). Y una tormenta de nieve invernal: Shy, un perro adoptado de Brown Dog Coalition y su hermano Bow desaparecieron en una reserva natural de 243 acres (98 hectáreas) en pleno invierno. Bosques densos, temperaturas en descenso y ningún rastro. Su dueño tenía una ventaja: Fi. La señal GPS atravesó los árboles y el frío, y llevó la búsqueda directamente hasta el lugar donde Shy y Bow estaban refugiados juntos. Ambos perros volvieron a casa.

3 metros bajo tierra (10 pies): Butler cayó a un pozo. A unos tres metros de profundidad (10 pies), sin ninguna forma de salir por sí solo. Su familia usó la localización de Fi para determinar exactamente dónde estaba: no solo la calle, no solo el jardín, sino el punto exacto. Los rescatistas lo sacaron sano y salvo.
Qué puedes hacer:
- Asegúrate de que el collar Fi de tu perro esté cargado y de que su perfil esté actualizado
- Comprueba que tu información de contacto esté actualizada en la app de Fi
- Vuelve a comprobar que tus Zonas Seguras estén configuradas para que te avisen en cuanto tu perro se escape
- Comparte esta publicación con otro dueño de perro: cuanta más gente conozca el Modo Perro Perdido, más perros volverán a casa
Y si has vivido tu propio reencuentro, nos encantaría conocerlo. Comparte tu historia en #SavedByFi.