Cómo hacer que tu perro beba agua más despacio: guía completa

Los perros, los mejores amigos del hombre, son uno de los animales que han acompañado a la humanidad a lo largo de toda su historia. Además de los juegos, las actividades o el descanso en casa, hay algo bastante habitual en su día a día: beber agua. Sin embargo, algunos perros tienden a perder la concentración al beber y pueden acabar con el cuenco en cuestión de segundos.

Este comportamiento puede ser peligroso por varios motivos, desde problemas leves como el atragantamiento hasta otros más graves como la dilatación gástrica (dilatación y vólvulo gastroduodenal). Si eres dueño de un perro, seguro que te preguntas cómo conseguirlo sin poner en riesgo a tu perro.

bulldog francés bebiendo agua

En este artículo te explicamos los aspectos que nos ayudan a entender por qué algunos perros beben agua demasiado deprisa, las complicaciones de salud que pueden sufrir y, lo más importante, las medidas prácticas que puedes aplicar para reducir la cantidad de agua que bebe tu perro. Ya sea que tu perro engulla el agua o no lo haga con tanta urgencia, esta guía te será útil y te ayudará a ajustar su forma de beber para garantizar su seguridad y una recuperación saludable.

Por qué algunos perros beben agua demasiado deprisa

Para solucionar el problema, primero es importante entender por qué algunos perros beben demasiada agua y demasiado deprisa. Hay varios comportamientos que pueden hacer que un perro beba rápido, entre ellos:

  1. Instinto primordial: Tanto en la manada como en momentos de hambre, el agua es importante para los lobos y los perros. Este instinto también se mantiene en los perros domésticos, aunque haya menos competencia por el recurso.
  2. Excitación: Los perros son animales muy enérgicos, así que cuando han jugado o hecho mucho ejercicio, corren hacia el cuenco de agua y beben demasiada cantidad demasiado rápido.
  3. Sed: Cuando el agua ha estado ausente durante un tiempo, un perro puede beber muy rápido y en exceso porque su cuerpo tiene niveles bajos de agua; cuando el agua vuelve a estar disponible, esto puede hacer que beba en exceso.
  4. Ansiedad/estrés: En algunos casos, la causa de beber en exceso puede estar relacionada con la ansiedad o con sentirse nervioso o estresado. Los cambios en su entorno o las alteraciones en su rutina también pueden ser una causa.
  5. Problemas de salud: La polidipsia puede deberse a algunos problemas de salud, como la diabetes, los problemas renales o la enfermedad de Cushing, y hace que los perros quieran beber más agua de la necesaria y a un ritmo más rápido de lo normal.

Uno de los beneficios de averiguar por qué tu perro bebe agua tan rápido es que podrás encontrar mejores formas de conseguir que reduzca el ritmo.

perro bebiendo agua de un arroyo

Cómo puede afectar al bienestar de tu perro beber agua demasiado rápido

Aunque el agua es una sustancia fundamental para la salud de tu mascota, tomar demasiada cantidad demasiado rápido puede provocar ciertos problemas. Estos son algunos de los riesgos que puede sufrir un perro que bebe agua muy deprisa.

  1. Atragantamiento y tos: Algunos perros engullen el agua tan rápido que, en cuanto la ven, empiezan a toser debido al ritmo acelerado al que la tragan.
  2. Vómitos: Si se ingiere mucha agua de golpe, este exceso puede hacer que el estómago del perro se dilate de forma peligrosa, provocando que vomite o que expulse algo de agua poco después.
  3. Dilatación gástrica (dilatación-vólvulo gástrico): Lo más habitual es que la dilatación gástrica se produzca tras beber agua demasiado deprisa en repetidas ocasiones. En este estado, el estómago se hincha y se llena de gas mientras se retuerce en una posición concreta; se trata de una afección que pone en peligro la vida del animal. Acudir de inmediato a un centro veterinario es una tarea urgente que hay que realizar sin demora.
  4. Intoxicación por agua: Aunque no es muy frecuente, el consumo excesivo de agua puede provocar intoxicación por agua. Se trata de un estado en el que se altera el equilibrio de electrolitos del cuerpo, lo que provoca hinchazón en el cerebro y en los tejidos de otros órganos.

Tal y como te explicó el responsable del centro canino, si se reduce la cantidad de agua que tu perro bebe rápidamente, se evitarán muchos de estos problemas de salud y, además, se mantendrá un buen nivel de hidratación.

Señales de que tu perro bebe agua demasiado deprisa

A la hora de pensar en cómo conseguir que tu perro beba menos agua de golpe, es fundamental detectar las señales de alarma que indican que tiene sed y no es capaz de regular su ritmo. Estos son los indicadores más habituales:

  • Engullir el agua de golpe, casi sin pausas
  • Náuseas o dificultad para respirar mientras bebe
  • Vomitar o regurgitar líquido poco después de beber
  • Babear o gotear agua de forma incontrolada por la boca
  • Tener un deseo persistente de beber a pesar de disponer de suficiente agua al alcance.

Si observas este conjunto de señales con frecuencia, a tu perro le vendrá bien que pongas en práctica medidas que ayuden a reducir su consumo de agua.

Estrategias eficaces para que tu perro beba agua más despacio

Por suerte, existen varias medidas sencillas y prácticas que puedes aplicar para ralentizar el consumo de agua sin llegar al extremo de restringir la cantidad de agua disponible. Estas van desde cambiar la altura del cuenco de agua hasta modificar la forma en que bebe.

Uso de cuencos especiales:

Uno de los métodos recomendados para reducir el consumo excesivo de agua en los perros es comprar un cuenco especial. En pocas palabras, un cuenco de alimentación lenta es un dispensador de agua lenta que incorpora protuberancias, obstáculos o divisiones colocadas de forma segura para dificultar que el perro trague el agua en poco tiempo. Estos cuencos limitan al perro, impidiendo que beba una cantidad excesiva de golpe y favoreciendo que tome sorbos más pequeños.

Beber bajo supervisión:

Otra forma sencilla de controlar la cantidad de agua que tu perro bebe de una sola vez es vigilarlo y acompañarlo mientras bebe. Si observas de cerca a tu mascota y la animas con suavidad a hacer pausas con frecuencia, podrás evitar que beba demasiada agua demasiado rápido. También puedes retirar el cuenco de agua durante un rato y volver a ponerlo de vez en cuando, para que tu perro vaya bebiendo de forma controlada con el tiempo.

Establecer una rutina:

Enseñar a tu perro a adaptarse a un horario de bebida concreto ayuda, en cierta medida, a controlar la cantidad de agua que bebe. En lugar de dejar el agua disponible durante todo el día, ofrécele agua en momentos determinados. A veces, tu perro se deshidratará un poco, y por eso, cuando por fin le des agua, la engullirá rápido y de golpe.

Raciones de agua controladas:

En lugar de darle a tu mascota un bol grande de agua de forma que se lo beba todo de golpe, sírvele porciones más pequeñas a intervalos. Este método ayuda a evitar que tu perro beba demasiada agua de una sola vez y permite un consumo de agua más controlado a lo largo del día.

Ofrecer cubitos de hielo a los perros:

Otra forma de evitar que tu perro beba agua demasiado rápido es ofrecerle cubitos de hielo. Esto funciona porque, al lamer y masticar los cubitos, el perro ingiere agua a un ritmo más lento. Hay que asegurarse de que los cubitos no sean demasiado grandes, para que el perro no los trague y se atragante. Los cubitos de hielo también son una forma estupenda de aportar agua a tu perro cuando hace mucho calor o cuando acabáis de terminar una actividad intensa juntos.

Qué recordar sobre el tiempo que tarda tu perro en beber agua

Así como existen varias estrategias para ayudar a que tu perro beba agua más despacio, también hay medidas que no se deben tomar:

  1. Negarle el agua durante demasiado tiempo: No le retires el agua a tu perro durante periodos prolongados con la intención de entrenarlo para controlar cómo bebe. El agua es vital para la salud, y si no se le proporciona, puede provocar otros desequilibrios de salud o deshidratación.
  2. Regañar o castigar: No le grites a tu perro ni lo castigues por beber agua rápido. Se trata de un comportamiento muy habitual, ya que los dueños les dan premios después de cada actuación. Esto puede derivar en un castigo y, en lugar de corregir el hábito, puede agravar el comportamiento debido al aumento del estrés y la ansiedad.
  3. Usar boles pequeños o con salpicaduras: Esta mala práctica puede funcionar en el sentido de hacer que tu perro beba agua con moderación. Esto hace que engulla más agua en un intento de conseguir ese volumen a partir de un suministro menor. De hecho, existen boles especiales disponibles que ayudan a evitar que el perro engulla el agua demasiado rápido.

Cuándo consultar a un veterinario

Sin embargo, si tu perro sigue engullendo el agua muy rápido incluso después de probar algunos de estos remedios, deberías visitar al veterinario, sobre todo si también observas otras complicaciones de salud en el perro, como sed extrema, micción excesiva, falta de energía o pérdida de peso. Un veterinario podrá identificar las afecciones que puedan estar causando el hábito de tu perro y sugerir las soluciones más adecuadas para el dueño.

En los casos en que un consumo excesivo de agua provoque regurgitación, episodios de tos o indicios de dilatación, dichos casos deben ser atendidos sin demora por un veterinario. En especial, los casos de la enfermedad de Archibald en los que se produce la dilatación deben tratarse con prontitud, ya que suponen un riesgo para la vida.

perros bajo el agua

Es importante enseñar a tu perro a esperar antes de engullir el agua, para ayudar a minimizar posibles complicaciones de salud y asegurarte de que tu peludo amigo se mantenga hidratado sin recurrir a métodos ineficaces y peligrosos. Ya sea por instinto, emoción o sed, todavía hay esperanza para abordar los casos en los que tu perro bebe muy rápido. No temas, existen numerosas formas de conseguirlo. Otras técnicas que merecen la pena incluyen:

  • El uso de boles de alimentación lenta.
  • Restringir la bebida de agua.
  • Ofrecerle agua a tu perro en cantidades más pequeñas.

Es importante ser paciente y constante a la hora de implementar estos cambios. Si el problema no mejora o si aparecen otros signos preocupantes, deberías acudir al veterinario. De esta forma, podrás ayudar a que tu perro se mantenga bien hidratado y sano durante muchos años.

Author

  • Allie Christoff

    Allie Christoff is a passionate dog lover and talented blog writer. She delights readers with her captivating stories, practical advice, and valuable insights.

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